domingo, 18 de octubre de 2015

Si no lo haces por ti no lo hagas por nadie

Haciendo un análisis de mis experiencias amorosas pasadas (y digo pasadas porque no he tenido una relación en años) he llegado a la conclusión de que antes de enamorarse de alguien más primero tienes que aprender a quererte a ti y es algo que hoy en día se nos olvida, es una idea que se nos esfuma de la mente en el momento que vemos al chico de nuestros sueños pasando por nuestro lado, se nos olvida el YO y pasa a ser Él.

Esta idea empezó cuando leí una frase que decía algo así "Nuestros padres en lugar de enseñarnos a decir ´te quiero´ debían habernos enseñado primero a decir ´me quiero´" pero no le puse mucha atención, no me pareció importante y a decir verdad me pareció algo tonto porque pensé ¿porque querernos a nosotros mismos si tenemos gente que nos quiere?... vaya ingenua... Y es que nos pasa que cuando llega el que nosotras creemos fielmente que es el "indicado" se lo entregamos todo, lo amamos incondicionalmente y nos olvidamos de nosotras, de nuestro bienestar, vemos al chico como si se lo mereciera todo y no nos importa recibir migajas a cambio... olvidarme del amor por mi fue un error que con el tiempo pagué muy caro y dicho error, llámese mi ex, me enseñó a que me debo querer, enseñanza que me hace quererlo y odiarlo al mismo tiempo, aunque más a odiarlo creo yo.

El punto es que hoy en día hay muchas chicas que aguantan todo, tienen un corazón de rambo que aguanta cualquier golpe que el novio desgraciado se los dé, pero porque lo hacen? cual es el premio? acaso hay premio? claro que hay "premio" y todas sabemos cual es... que nos pida matrimonio y estar felizmente casados para toda la vida tener hijos gorditos y felices y no hay que olvidase del perro que vamos a comprar....... pero por Dios!!!! es en serio!! acaso alguien quiere casarse con un hombre que hace que te olvides de tu valor o más bien que hace que tu misma deseches tu valor por la borda!! para eso debemos estar muy locas o enamoradas que viene a ser lo mismo.

Cuando no te quieres al final de la relación terminas dañada, oxidada, triste, irreconocible, piensas como llegaste a ser tal cosa, quieres recordar el momento exacto que dejaste de ser tu y te volviste otra para complacer los caprichos del otro, decidiste serle fiel a él en lugar de a ti, no digo que tenías que montarle el cuerno cada vez que se te antojaba, lo que digo es que lo amaste tanto que no te importaba que tus decisiones te hagan mal y te conviertan en algo que no eres, y lloras desconsoladamente buscando el momento en el que te perdiste y es ahí cuando la falta de amor propio duele.

Mi consejo es que antes de entrar en cualquier relación te conozcas y explores tu interior, has todo lo que te gusta y hazlo sola, porque cuando llegue alguien más lo vas a disfrutar mil veces más, hazte feliz, aprende a encontrar la felicidad dentro de ti, conoce tus limites, tus miedos, tu desesperación, tu alegría, tu llanto, conoce tu alma porque la única manera de enamorarse es irse conociendo, enamorate de ti sin llegar al ego, cuando te quieres todas las decisiones que tomes van a ser para bien, para ti y para tu pareja, no tomes a esto como algo egoísta porque no es egoísmo querer tu bienestar sino piensa de esta manera, si tu te quieres vas a poder querer mejor a los demás, vas a poner límites que harán que los demás te respeten, vas a brillar aún más porque no vas a terminar en tu cuarto llorando e intentando convencerte que lo que haces para mantener el amor de tu pareja esta bien.

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