El pasado es una contradicción, a pesar que vives en él y lo mantienes en tu cabeza todo el día no lo anhelas de la misma forma como a la felicidad, el pasado te toca, lo sientes pero el sentir es diferente, lo escuchas, lo comprendes pero evitas charlar con él, te busca, te encuentra, te abre heridas pero ya no sangras.
domingo, 20 de diciembre de 2015
El horrible pasado
Cuando el pasado te busca y te susurra al oído lo viejo, los recuerdos que arrinconabas en tu mente, lo vivido en tiempos, que aunque dolieron, fueron buenos, y así de poco empiezas a deslizarte con nostalgia por las antiguas memorias donde lastimosamente ya no te reconoces, donde ya no estas.
El pasado intenta rescatar esos momentos que pensabas olvidados y empiezas a revivir capítulos que habías cerrado sintiendo como cada memoria te araña el alma, la hace morir un poco porque aunque tu pasado haya quedado atrás aun hay cosas que duelen y otras cosas que sueñas que regresen.
El pasado es una contradicción, a pesar que vives en él y lo mantienes en tu cabeza todo el día no lo anhelas de la misma forma como a la felicidad, el pasado te toca, lo sientes pero el sentir es diferente, lo escuchas, lo comprendes pero evitas charlar con él, te busca, te encuentra, te abre heridas pero ya no sangras.
El pasado se convierte en un intruso que mora en tu mente o en tu corazón, tiene una ubicación desconocida sabe cuidarse porque conoce el peligro que corre si encuentras su morada.
El pasado es una contradicción, a pesar que vives en él y lo mantienes en tu cabeza todo el día no lo anhelas de la misma forma como a la felicidad, el pasado te toca, lo sientes pero el sentir es diferente, lo escuchas, lo comprendes pero evitas charlar con él, te busca, te encuentra, te abre heridas pero ya no sangras.
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